Durán crea su marca personal de taxista VIP gracias al crédito bancario

Joselito “Manuel” Durán trabajaba para una empresa farmacéutica como encargado de despacho de mercancía. Su realidad estaba muy alejada de lo que soñó desde joven: ser su propio jefe.

Debido a que sus remuneraciones no eran suficientes para sustentar a su familia, decide tomar el vehículo de su esposa y dedicarse a “taxiar” en su tiempo libre.

Mientras aumentaba su número de clientes, Durán notó que, por coincidencia, todos destacaban que sus atenciones y  trato personalizado lo distinguían entre los demás taxistas.

“Yo tenía que ser diferente y dar un servicio completo, que no sólo se quedara en abrirle las puertas a las personas y dirigirme a ellos con respeto, sino también en algo que identificara mis servicios”, expresa.

Es por esto que Durán decide usar un uniforme para revestir sus servicios con la fuerza de una marca personal. Una revista nacional se interesó en su creatividad y le hizo un reportaje.

Desde entonces Durán multiplicó su fama, hasta el punto de llegar a transportar a celebridades nacionales e internacionales. Pero esa misma popularidad hacía que el taxista sintiera que su vehículo no estaba a la altura del servicio que quería brindar.

Como no tenía los recursos suficientes para adquirir el automóvil adecuado para sus clientes, Durán y su esposa llegaron a la conclusión de que mediante un préstamo bancario podrían cumplir ese anhelo.

“Cuando me aprobaron el préstamo visualicé cómo a partir de ese momento mi negocio, mi familia y yo íbamos a progresar. Ya no era un carro viejo, sino una miniván, cero kilómetros, que me permitiría ampliar mis servicios de taxi”, narra.

A partir de ahí, su negocio “Manuel Durán Taxi VIP”, creció considerablemente. Su amplia cartera de clientes cuenta con rutas a cualquier punto del país, red de internet móvil, refrigerios, conectores eléctricos, películas, ambientación, entre otras facilidades que, según el taxista, son su sello personal.

Durán cuenta que, gracias a ese apoyo del crédito bancario, cada día ve más cerca hacer realidad su sueño de tener toda una flotilla de transporte con la calidad del servicio que le caracteriza.

“Honestamente, no creo que sin la ayuda del banco hubiese llegado hasta donde estoy hoy y mucho menos llegaría hasta donde quiero. Es una forma de realizar tu sueño diciéndote a ti mismo que se puede lograr y que a través del banco lo puedo hacer. Yo  soy un ejemplo”, concluye.