Entidades de Intermediación Financiera: Qué son y sus principales diferencias

Por: Liliany Martínez, Comunicaciones ABA

En nuestra vida cotidiana escuchamos o somos clientes de un banco, asociación de ahorros y préstamos, cooperativas o cualquier otra Entidad de Intermediación Financiera (EIF). Sin embargo, ¿sabemos qué son y en qué se diferencian cada una de estas instituciones?

Las Entidades de Intermediación Financiera (EIF) son aquellas que sirven como un vínculo o intermediario entre las personas -físicas o jurídicas- que desean ahorrar y aquellas personas que tienen necesidades de recursos, ya sea para consumir o emprender algún proyecto de inversión.

En nuestro país operan distintos tipos de EIF, diferenciadas por las operaciones que pueden ofrecer, su finalidad y su organización comercial. Entre ellas están los Bancos Múltiples, las Entidades de Crédito (Bancos de Ahorro y Crédito y Corporaciones de Crédito), las Asociaciones de Ahorros y Préstamos y las Cooperativas de Ahorro y Crédito.

Las operaciones permitidas a estas entidades financieras, exceptuando las Cooperativas, están reguladas en la Ley Monetaria y Financiera, 183-02.

A continuación les explicamos sus principales diferencias:

Bancos Múltiples

Los Bancos Múltiples, que a marzo del 2020 representaban el 87% del total de los activos de las EIF reguladas, son compañías por acciones creadas para ofrecer todo tipo de servicio financiero, tanto para las personas como las empresas, y colaborar con el desarrollo de sus actividades y necesidades, ya sean de ahorro, consumo, hipotecarias, crédito, estudios, etcétera.

Igualmente, son los únicos autorizados a realizar todas las operaciones  incluidas dentro del catálogo general de actividades, indicadas en el artículo 40 de la Ley 183-02.

Algunas de esas operaciones solo pueden ser ejecutadas por dichas entidades, entre las que se destacan el captar depósitos a la vista o en cuenta corriente y recibir depósitos de ahorro y a plazos en moneda extranjera.

Aceptar, emitir, negociar y confirmar cartas de crédito y establecer servicios de corresponsalía con bancos en el exterior, son otras de las operaciones que solo son permitidas a la banca múltiple.

Bancos de Ahorro y Crédito

Los Bancos de Ahorro y Crédito son instituciones accionarias (por acciones) orientadas para contribuir al desarrollo de las actividades productivas, tales como agricultura, industria y el comercio.

Según el artículo 42 de la Ley, estas entidades de crédito, también consideradas como bancos de desarrollo, están facultadas para recibir  depósitos de ahorro y a plazo en moneda nacional, emitir títulos de valor, recibir préstamos de instituciones financieras y emitir tarjetas de crédito, débito y cargo conforme a las disposiciones legales que rijan en la materia.

También pueden otorgar préstamos en moneda nacional, con o sin garantía real, conferir líneas de crédito, efectuar cobranzas, pagos y transferencias de fondos, servir de agente financiero de terceros,  proveer servicios de asesoría a proyectos de inversión, realizar operaciones de compra-venta de divisas, otorgar asistencia técnica para estudios de factibilidad económica, administrativa, y de organización y administración de empresas, entre otras disposiciones.

Corporaciones de Crédito

Las corporaciones de Crédito están autorizadas a recibir depósitos a plazo, conceder préstamos con garantía de certificados de depósitos a plazo o de otros títulos financieros, descontar pagarés, libranzas, letras de cambio y otros documentos que representen obligaciones de pago y recibir préstamos de instituciones financieras; todo esto solo en moneda nacional.

Otras de sus facultades son conceder préstamos en moneda nacional sin garantías, con garantía hipotecaria, prendaria o personal solidaria y realizar operaciones de compra-venta de divisas.

Asociaciones de Ahorro y Préstamos

Aunque las Asociaciones de Ahorros y Préstamos (AA&P) han logrado incorporar ciertas actividades que antes no tenían permitidas, son instituciones orientadas a fines hipotecarios o inmobiliarios.

Es decir, el fin de este tipo de EIF, en teoría, es que sus depositarios puedan ahorrar su dinero bajo el interés de, en un futuro, tener un capital acumulado para pagar el inicial y comprar su vivienda.

Las Asociaciones de Ahorros y Préstamos son entidades mutualistas, debido a que los ahorrantes se convierten en los propietarios o socios de la misma.

Entre las operaciones que autoriza el artículo 75 de la Ley Monetaria y financiera para las AA&P están el recibir depósitos de ahorro y a plazo en moneda nacional y los préstamos de instituciones financieras, emitir títulos-valores, tarjetas de crédito, débito y cargo conforme a las disposiciones legales que rijan en la materia; efectuar cobranzas, pagos y transferencias de fondos.

Por igual, se les otorga permiso de aceptar letras giradas a plazo que provengan de operaciones de comercio de bienes o servicios en moneda nacional, realizar operaciones de arrendamiento financiero, descuento de facturas, administración de cajeros automáticos, llevar a cabo operaciones de compra-venta de divisas, entre otras.

Cooperativas de Ahorros y Crédito

Las Cooperativas de Ahorros y Crédito son entidades cuyas operaciones no están reguladas por la Ley Monetaria y Financiera, sino bajo la normativa 127-64 sobre Asociaciones Cooperativas, y supervisadas por el Instituto de Desarrollo y Crédito Cooperativo (IDECOOP).

En esta, sus propietarios no son accionistas sino socios, conformando así una institución mutualista, donde las personas aportan fondos y tienen derecho a tomar préstamos en base a esto.

Son creadas principalmente con el objetivo de fomentar el ahorro y otorgar préstamos de manera exclusiva entre sus socios basando sus operaciones en el recibimiento de aportaciones y depósitos de ahorro  en moneda nacional,  certificados en depósitos y préstamos de instituciones financieras nacional.

A su vez,  conceden préstamos hipotecarios a la vivienda, de consumo y comercial, además de otros productos y servicios que demande el mercado y que estén autorizados por el organismo regulado.

Ahora que ya tenemos claro en qué se diferencian, vale la pena destacar que todas las intervenciones desarrolladas por las EIF aportan significativamente en la economía de los países donde operan, aplicando una mejor gestión de los fondos entre los diferentes agentes económicos y ampliando las posibilidades de financiamiento; teniendo la banca múltiple un portafolio más amplio de servicios y un lugar predominante en las actividades financieras.

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