Cuentas de ahorro y cuentas corrientes

Ilustración blog Cuentas de ahorro y corrientes

¿Alguna vez le recomendaron abrir una cuenta corriente o una cuenta de ahorro como instrumentos para guardar su dinero? ¿Conoce en realidad en qué consisten cada una? A través de este breve artículo le explicaremos las diferencias para que pueda elegir su mejor opción.

La cuenta de ahorro le permitirá ahorrar, como bien se indica, y también incrementar el monto ahorrado gracias a que recibirá el pago de intereses o un rendimiento por parte de la entidad financiera formal que seleccione. Además, podrá disponer de su dinero en cualquier momento, incluyendo la posibilidad de retiros a través de tarjetas de débito en cajero automático o desde una libreta y de hacer transferencias.

Las cuentas corrientes son los depósitos a la vista que mantienen los clientes en el banco. Son los únicos fondos a los que se les permite retirar y hacer pagos mediante cheques. Generalmente no pagan intereses, aunque algunas instituciones bancarias tienen el modelo de cuenta corriente remunerada. A estas cuentas también podrá acceder con tarjetas de débito y realizar transferencias electrónicas.

Ahora que ya conoce las principales diferencias es más sencillo determinar cuál de estos productos es el que más se ajusta a sus necesidades y a las actividades económicas que desarrolla, un paso importante para el camino de lograr sus metas a través de una cultura de ahorros. Es importante señalar que no estamos planteando un dilema. Como usuario de los servicios financieros usted puede tener una cuenta u otra o ambas a la vez.

El ahorro tiene su historia

AHORRO ILUSTRACION

El ahorro, que es la diferencia entre el ingreso disponible y el consumo realizado, tiene su historia. En 1462 se creó la primera organización sobre esta práctica para proteger a sus integrantes de la usura. Los responsables de esta iniciativa fueron monjes franciscanos en Italia. A la entidad  se le llamó “Monte de Piedad”.

Por esa misma época comenzaron a crearse los primeros bancos y surgieron también los primeros cheques de viajero.

Civilizaciones como Egipto, China, Inca, y otras, acostumbraban guardar el fruto de sus cosechas para garantizarse alimentos en situaciones de crisis o de contingencia. Esto era un ejercicio de ahorro.

La práctica de ahorrar ayuda a establecer una reserva para el futuro y a prever la autosuficiencia económica para crear un capital que proteja a las personas, las empresas e instituciones de imprevistos e invertir en actividades reproductivas.

 

La Banca y su aporte al sector transporte

Print

Entre 2012 y 2015, la cartera de crédito para compra de vehículos se incrementó en 150.5% (RD$8,902 millones), lo que equivale en términos anuales a una tasa promedio de 36.3%. Con el financiamiento a los vehículos los Bancos Múltiples contribuye a la sociedad de 3 formas: 1) aporta una solución a las necesidades de transporte de las personas, 2) permite la adquisición de vehículos que utilicen tecnología con mayor eficiencia energética lo que disminuye contaminación al medio ambiente; y 3) asegura la colocación de los depósitos de los ahorrantes en actividades de bajo riesgo y rentabilidad adecuada.